Lo que más daña al amor, es tratar de cambiarlo, porque se transforma en algo que no es amor. Por ejemplo, un hermoso pájaro con lindo plumaje. Vuela muy alto, haciendo piruetas en el aire. Si queremos ponerlo en una linda jaula hecha de oro y perlas, entonces, no podrá volar y así es como el amor se marchita.
Veamos otro ejemplo, un hermoso río con agua abundante y cantarina, pero si quiero hacer una represa, lo convertiré en un lago artificial. Su gozo, muere en frente del concreto.
Sabemos tan poco, apreciamos tan poco y cuidamos poco de las cosas que decimos amar. Ese hermoso árbol con ramas copiosas, mañana será mi mesa, mi escritorio. Pues cortare las ramas, haciéndolas leña y no saldrán flores del fuego.
¿Por que somos así? Tal como una corona de espinas.¿ Amar es robar la dignidad del ser amado, acaso?
Amar es compartir, sonreír. Amar es unir y nunca separar. Si lloras, seré tus lágrimas, Si estás contento, seré tu sonrisa. Debemos de permitirles a los pájaros volar tan alto como quieran. Y al río permitirle fluir. Debemos respetar los sentimientos y pensamientos. El amor no crece en las ataduras sofocantes, sino en la confianza, en la fidelidad de ser tan natural, original, espontáneo y radiante como ese primer momento cuando nació el amor.